lunes, 7 de septiembre de 2015

Una noche de luna





Miré la mortecina luz que discurría por los postes de la calle. Traté de relajarme un momento. ¿Qué pasa si tan solo era un simple perro lo que corría frenéticamente por las calles de Santiago?, ¿y si aquellos ojos rojos solo eran alguna desviación de luz o algo por el estilo?, ¡pero no!, solo yo sé lo que hace poco mis horrorizados ojos presenciaron, una criatura espeluznante de ojos enrojecidos y rasgados, de tupido pelo negro, de filosa dentadura y de una desenfrenada pero sigilosa velocidad. Que cada luna llena merodea por las oscuras casas y calles de Santiago.


(Este es un cuento que hice para un concurso, eh ahí que sea tan corto. Atte Alice)

1 comentario:

  1. Da un poco de miedo y me siento algo espantado porque al parecer transmites la sensación de lo vivido del personaje al resto...
    Me llamo mucho la atención..
    Genial sigue así..

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